miércoles, 8 de octubre de 2008

Boston Legal

Algo tiene David E. Kelley con los abogados. Pero sin duda los ha hecho el tema central de tres de las series más paradigmáticas de la televisión actual: The Practice, Ally McBeal, y Boston Legal. Esta última es, sin duda, una de las mejores series que actualmente se transmite en la televisión.

Será por las situaciones cómicas, los dramas o quizá por los diálogos inteligentes, pero esta serie siempre me sorprende. Sobre todo Alan Shore, interpretado por el aún bello James Spader, quien siempre tiene bajo la maga excelentes argumentos. Como este:



Sin duda, para reflexionar...

lunes, 6 de octubre de 2008

Last Tango in Paris

El 26 de enero de 1976 parecía anunciar la muerte del ser humano: Bernardo Bertolucci fue condenado a ser subciudadano por la Corte Suprema Italiana, mientras que su obra, Last Tango in Paris, fue sentenciada al olvido, a la destrucción, al exilio intelectual y sobre todo al ostracismo artístico, justificado todo ello en las reacciones adversas que ésta despertara en una audiencia que entonces, tanto como hoy, no soporta las verdades dichas a la cara.

Y pese a la moralina en turno, el ser humano sobrevivió. Sobrevivió en esta obra imprescindible de la cinematografía mundial que, de la mano de un jazz cadencioso como los latidos del corazón, aparejada a la obra pictórica de Francis Bacon, es evocadora de todo lo que somos, pero sobre todas las cosas, de lo que pretendemos ser.

Es la realización de una bonita fantasía. Nuestro mundo se construye a partir de las palabras, de lo que decimos que somos, de lo que decimos que hacemos, de lo que decimos que nos importa. Pero, ¿qué nos queda cuando las palabras han dejado de tener sentido, cuando el lenguaje no dice todo lo que habría que decir, cuando hablar de uno ha dejado de ser central? Sólo quedamos nosotros, desnudos.

La imagen que surge es entonces la de Paul (Marlon Brando) y Jeanne (Maria Schneider), desnudos, abrazados sobre un colchón en mitad de un departamento vacío pero lleno de luz, jugando a hablarse a gruñidos. Es una desnudez total: no sólo el cuerpo está expuesto al escrutinio de otra piel, sino el propio ser se ha quedado descubierto, ya no hay palabras contundentes que lo vistan, no hay frases rimbombantes que lo arropen, no hay nada de por medio. Sólo así, el ser ha vuelto a ser.

Y la evidencia de esta rarísima bendición camina junto a los personajes por las calles de Paris. Jeanne sufre la obsesión de su novio Tom (Jean-Pierre Léaud) por hacerla el centro de un proyecto fílmico documental. Es forzada a poner en palabras todo lo que la atraviesa, todo lo que la viste, todo lo que la hace Jeanne. "¡Estoy cansada de que violes mi mente!", grita ella. Y sólo en la mutua soledad del departamento de Paul puede encontrar sosiego al constante examen de Tom.

Paul, en cambio, sufre en las murallas del hotelito que administró por cinco años junto a su esposa suicida. Murallas levantadas a fuerza de mentiras, a fuerza de vivir más como decimos y menos como somos. Y el sufrimiento vive, además, en el reclamo a un matrimonio con alguien que él nunca pudo entender. "Para safarte sólo requeriste una navaja de 10 centavos y una tina de agua", le grita él a un cadáver al que, como en vida, sus palabras no acaban de hacer sentido.

Dentro de su mundo compartido, Paul y Jeanne son: son el uno para la otra, son amigos, son amantes, son cómplices, son felices. Fuera, sólo está la sordidez, la existencia unida a los calificativos que adornan pero restan significado al ser. Fuera sólo los espera la muerte, o la existencia misma en el mundo, que no es otra cosa que la muerte del ser en aras del ánimo entusiasta de decir "yo soy...", seguido de cualquier predicado.

Es la realización de una bonita fantasía.Soltar el cuerpo en los brazos del otro, como en el tango. Dejarse llevar por los ritmos arrebatados, las pausas abruptas, los movimientos sugerentes. Permitir a los pies moverse libremente en un compás de tres cuartos, sublimando un deseo sexual que es compartido y, a fin de cuentas, es lo que le da sentido a nuestro ser. Sin nombres, sin edades, sin pasado. Estos, con frecuencia, acaban sobrando.

Una de las mejores cintas; una de las mejores realizaciones del ser humano.

martes, 16 de septiembre de 2008

Mamma Mia!

No pudo caber otra exclamación en los ejecutivos de Universal Pictures, cuando este musical oriundo del teatro llegó a las pantallas fuera de Estados Unidos y recaudó ¡más de 300 millones de dólares! Y aunque en su país de origen llegó apenas a los 139 millones, dirigido por Phyllida Lloyd, también y sobre todo reconocida directora de teatro y ópera, Mamma mía! se ha convertido en el musical más exitoso fuera de Estados Unidos en toda la historia.

No es casual. Meryl Streep, que nos tenía acostumbrados a verla en roles más serios apesar del género cómico como en Devil wears Prada, no sólo luce espectacular, sino que además desprende energía y felicidad incomparables y contagiosas, amén de que presume una voz maravillosa. Su interpretación de Winner Takes It All es increíble.

Y por supuesto, ver al galán de galanes, Pierce Brosnan, en un papel como el de Sam Carmichael es asimismo increíble...

Cinco palomitas. Más allá de las actuaciones, de las locaciones, la fotografía y la edición, es un filme que te deja con un gran sabor de boca.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

How to give a cat a pill

1. Pick cat up and cradle it in the crook of your left arm as if holding a baby.
Position right forefinger and thumb on either side of cat's mouth and gently
apply pressure to cheeks while holding pill in right hand. As cat opens mouth,
pop pill into mouth. Allow cat to close mouth and swallow.

2. Retrieve pill from floor and cat from behind sofa. Cradle cat in right arm
(To avoid wound on left arm) and repeat process.

3. Retrieve cat from bedroom, and throw soggy pill away.

4. Take new pill from foil wrap, cradle cat in best arm, holding rear paws
tightly with hand. Force jaws open and push pill to back of mouth with
forefinger. Hold mouth shut for a count of ten.

5. Retrieve pill from goldfish bowl and cat from top of wardrobe. Call spouse
from garden.

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jueves, 28 de agosto de 2008

Celebración

Pocas cosas tenemos que celebrar en estos días de incertidumbre, pero me tomaré un descanso de todo el debraye social, político, económico y básicamente antropológico para compartir con ustedes:


¡¡William cumple 3 añotes, y 3 años de estar alegrádome la vida!!
¡¡Nadiamente también cumple 3 años en línea, y vamos por más!!
Y desde luego, ¡¡Mis 29 añitos en este fantástico mundo!!

miércoles, 27 de agosto de 2008

The Top 27 Things You Wish You Could Say At Work

  1. I can see your point, but I still think you're full of shit.
  2. I have plenty of talent and vision. I just don't give a fuck.
  3. How about "never"? Is "never" good for you?
  4. It sounds like English, but I can't understand a word you're saying.
  5. I see you've set aside this special time to humiliate yourself in public.
  6. Ahhh, I see the fuck-up fairy has visited us again.
  7. You are validating my inherent mistrust of strangers.
  8. I'm already visualizing the duct tape over your mouth.
  9. The fact that no one understands you doesn't mean you're an artist.
  10. Someday, we'll look back on this, laugh nervously and change the subject.
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miércoles, 13 de agosto de 2008

martes, 12 de agosto de 2008

The X-Files. I want to believe

¡Al fin! El señor Chris Carter se puso a chambear, y luego de 10 años de la última película, y 6 del final de la serie, los X-Files vuelven a emocionarnos con una increíble aventura en la cual, como en la vida, podemos apreciar lo que cambió y lo que permanece en los entrañables personajes Mulder y Scully.

Lo que permanece, desde luego, es el escepticismo de Scully, siempre impregnado de su fe religiosa. Y su contraparte son las ganas del ex- agente Mulder de ver más allá "de lo programado, categorizado o fácilmente referenciado". El ritmo también es muy familiar: como en los episodios en los que Carter se olvidaba por un rato de los OVNIS y nos regalaba joyas de suspenso en el mundo paranormal.

Lo que ha cambiado es, sin duda, la "vida" de los personajes, que a pesar de haber perdido a William, permanecen juntos más allá de su lazo profesional; su juventud, que si a David Duchovny le ha caído de perlas, a Gillian Anderson le sentó más que de maravilla.

Cinco palomitas, ¡Quiero creer!