jueves, 22 de diciembre de 2005

¡Felices fiestas!



¡Esta bloggera les desea feliz Navidad y un 2006 lleno de éxito, amor y dinero!

¡¡Nos vemos en Enero, con una nueva imagen y mucho más!!

martes, 20 de diciembre de 2005

Roman Holiday



Es casi un lugar común: una princesa de un país perdido en Europa central está de gira diplomática por occidente. Durante su estadía en Roma, Italia, decide darse unas vacaciones y se escapa. La intercepta un reportero de poca monta que la hace creer que es un don nadie. Mientras Anja tiene la aventura de su vida (su primer cigarrillo, su primer baile de ‘pueblo’, su primer amor), Joe
tiene la historia que lo consagrará como periodista.

El final no es de cuento de hadas: él renuncia a su gran historia por el amor que le despertó la princesa; ella vuelve a los arreos de la vida diplomática sabiendo que llevará con amor la memoria de su visita a Roma durante toda su vida.

Gregory Peck está en una de las grandes actuaciones de su carrera: es divertido, cínico, y encantador. Audrey, por supuesto, está espléndida, en la actuación que la consagró en Hollywood con nada menos que un Oscar a mejor actriz en 1954.

Roman Holiday es, sin lugar a dudas, una de mis favoritas…

sábado, 17 de diciembre de 2005

viernes, 16 de diciembre de 2005

Polvorones light




Me topé con esta receta después de que conocí la Peanut Butter Diet, una dieta más o menos basada en el consumo de cantidades casi industriales de mantequilla de cacahuate, y que está fundamentada en los resultados de un estudio que ha demostrado que la susodicha tiene propiedades similares al aceite de oliva.
Prometo que muy pronto tendré un blog dedicado a los menesteres del cuidado de la salud y los hábitos alimenticios; mientras, disfruten esta variante ligera de las peanut butter cookies.


1 taza de mantequilla de cacahuate

1 taza de splenda para hornear

1 huevo



a. Precalienta el horno a 180 grados. (Los hornos eléctricos por lo general no se manejan por temperatura, sino por ‘numeritos’. Un Moulinex regular generalmente se precalienta en el 4, y una vez que pones los polvorones en él, cambias al 8).
b. Revuelve todo en un gran bowl. Para hacer la mantequilla más manejable, puedes derretirla en el microondas.
c. Sobre una charola sin engrasar, coloca pequeñas bolitas de la mezcla, separadas unos 5 centímetros. Éstas puedes hacerlas con la mano, y para evitar enmielarte de más, puedes hacerlas con las manos mojadas.
d. Si tienes un molde para galletas, sólo rellena el molde con la mezcla.
e. Hornea durante 10 minutos.
f. Retira la charola del horno y deja enfriar los polvorones antes de moverlos, guardarlos, comerlos o lo que vayas a hacer con ellos.


¡Listo!

jueves, 15 de diciembre de 2005

Descarada




Ahora resulta que la Robles quiere lanzarse por la candidatura a la Jefatura de Gobierno del DF del partido Alternativa Socialdemócrata (¿¿??), porque no puede soportar que un ex salinista sea el abanderado de la izquierda.

(Es cierto: Marcelo Ebrard fue Secretario de Gobierno del DF cuando Manuel Camacho Solís fue regente, en el sexenio de Carlos Salinas).

De entre todas las ocurrencias que tiene la clase política mexicana, las que están motivadas por la creencia de que tenemos memoria de teflón son las peores. O la Robles es muy tonta o muy descarada. ¿No se acuerda de todo el escándalo que desencadenaron los negocios del PRD con su novio, Carlos Ahumada?

Además, como ya lo señaló en su conferencia mañanera el actual Jefe de Gobierno, la Robles no puede aspirar al cargo en virtud del artículo 53 ff. IV del Estatuto de Gobierno, pues ya ocupó la jefatura en el pasado.

(Curiosamente, el Estatuto fue decretado por el mismísimo Carlos Salinas el 22 de julio de 1994).

Sabemos que en este país maniqueo, ser salinista es peor que la paidofilia, pero justificar esa candidatura caradura en el oscuro pasado de Marcelo está más allá de toda burla. Especialmente viniendo de quien viene.

miércoles, 14 de diciembre de 2005

Mi madre... ¡podría tener razón!

De acuerdo con un estudio de la Oregon State University, el polo norte magnético de la Tierra se ha desplazado 1100 kilómetros a una velocidad incremental en los últimos años, y señalan que, a este paso, podría cambiar de posición: en lugar de hallarse en Canadá, podría acabar en Siberia, trayendo como consecuencia el espectáculo de la aurora boreal en Europa.



¿Es de alarmarse? Probablemente no. Pero también es probable que este fenómeno tenga alguna relación con, por ejemplo, el encallamiento de ballenas y delfines en playas en las que no se supone que deban estar.

(Sabemos que estos animales, además de otros como peces, aves e insectos, hacen migraciones anuales para cambiar de hábitat. Lo que no sabemos es cómo lo hacen, y una explicación puede ser la navegación magnética).

Según el informe, y según mi madre (quien ha estudiado física y electromagnetismo), este fenómeno podría tener distintas consecuencias: el inicio de una nueva glaciación, y además podría afectar la navegación aérea, las telecomunicaciones y, por supuesto, el clima.

martes, 13 de diciembre de 2005

Las Crónicas de Narnia



Parece que el mundo se ha vuelto un lugar tan gris y oscuro, que películas como las trilogías de El Señor de los Anillos, La Guerra de las Galaxias, historias como Harry Potter y aquellas inspiradas en comics, como Los 4 Fantásticos y Sin City, han poblado las salas de cine en los últimos tiempos.

Parte de estas súper producciones de fantasía es Las Crónicas de Narnia. El León, la Bruja y el Ropero, una de las cintas que parece terminar con la mala racha de Disney. La película ha sido un éxito de taquilla, recaudando 65,6 millones de dólares sólo en su estreno en los Estados Unidos.

Y con razón. Basada en los libros del autor irlandés C.S. Lewis, esta es la primera de las siete historias que comprenden Las Crónicas de Narnia. Dirigida por Andrew Adamson (Shrek y Shrek 2), y con un reparto de niños actores inigualables y muy novatos, Las Crónicas de Narnia. El León, la Bruja y el Ropero es una historia de mucha imaginación, y sobre todo, de mucha fe.

Además de unos efectos especiales maravillosos y una dirección impresionante en las escenas de la batalla, destaca Georgie Henley (Lucy), una chiquilla cautivadora que se lleva la película.

Muy recomendable. Habrá que lanzarse a la caza de una edición en inglés de la obra de C.S. Lewis.

lunes, 12 de diciembre de 2005

Continental



Los fines de semana nos reunimos en casa de mi abuela para jugar Continental. En realidad, nos reunimos para jugar lo que sea, para celebrar el cumpleaños de quien sea (esté presente o no), y para echar relajo sin ningún pretexto en particular.
El Continental es uno de nuestros juegos predilectos. Se trata de un juego de naipes que requiere de mucha astucia y mucha más práctica, y de la suerte de que no te sientes junto a alguien como mi tía Mary Paz, que rara vez deja pasar algo. (y que según mis hermanos inventa reglas nuevas cada vez).
El juego consiste en hacer tercias (3 ó más cartas iguales) o corridas (4 ó más cartas consecutivas del mismo palo), y la menor cantidad de puntos posibles. Nosotros jugamos así:
1. La persona a la izquierda de quien barajea corta y saca la carta de abajo, que va al pozo. En caso de que sea un joker, se la queda y se le reparte una carta menos.
2. El que barajea, reparte comenzando a la derecha. Del número de cartas depende lo que tienes que hacer:
  • 6 cartas: dos tercias.
  • 7 cartas: una tercia, una corrida.
  • 8 cartas: dos corridas.
  • 9 cartas: tres tercias.
  • 10 cartas: dos tercias, una corrida.
  • 11 cartas: dos corridas, una tercia.
  • 12 cartas: cuatro tercias.
  • 12 cartas: tres corridas.
3. El juego comienza por la persona a la derecha de quien barajeó. Si la carta en el pozo le sirve, la toma, y debe pagar una que no le sirva. Si no es el caso, toma una del mazo y paga. Luego sigue la persona a su derecha y así sucesivamente. En tu turno, siempre comes y pagas.
4. Si hay una carta en el pozo y te sirve, pero no es tu turno, puedes llevartela, pero sólo si a nadie antes que tú le sirve. Si te toca la suerte de estar sentado antes de la tía Mary Paz, (o del Poyo), te la llevas con castigo: jalando una carta extra del mazo.
5. Una vez que ya tienes el juego armado (las dos corridas, por ejemplo), te bajas cuando llegue tu turno: comes una carta del mazo (o la del pozo, si te sirve), bajas tus dos corridas a la mesa y pagas. Si te quedaste sin cartas, ¡ganaste!
6. Si te llevaste muchas cartas con castigo, necesitarás deshacerte de ellas: cuando sea tu turno, puedes acomodarlas en el juego de los demás jugadores que se hayan bajado antes que tú. (Esto puedes hacerlo desde el momento en que te bajas).
7. El joker vale por cualquier carta, pero en el caso de las tercias, debe haber al menos un par para poder usarlo así. En el caso de las corridas, no puede haber dos comodines juntos, y debe haber cinco cartas o más en la corrida para tener dos.
8. El joker puede ser cambiado por la carta que está sustituyendo (si la prima Weasley tiene una corrida de corazones con 4, 5, 6 y joker, Ditto puede cambiar el joker por el 7 de corazones). Sólo puedes cambiarlo cuando te bajas, o cuando ya tienes tu juego abajo.
9. Según la tía, si aún no te bajas, no puedes tirar al pozo una carta que pueda ser acomodada en el juego de alguien más (si el Poyo bajó una tercia de sietes y una de nueves, yo no puedo pagar ni sietes ni nueves).
10. Como es obvio, gana el jugador que se quede sin cartas, y de ahí procede uno a contar:
  • del 2 al 7 valen 5 puntos.
  • del 8 al rey valen 10 puntos.
  • el as vale 20 puntos.
  • el joker vale 50 puntos.
11. Por cada juego vas acumulando puntos. El jugador que tenga menos puntos al final del de 11 cartas (dos corridas, una tercia), decide si el siguiente será de cuatro tercias, o bien si será de tres corridas.
12. Para el último juego, procede lo mismo: quien tenga menos puntos, decide la modalidad: pagando, o sin pagar.
13. Pagando es igual que siempre.
14. Sin pagar implica que todas y cada una de las cartas en la mano te sirven para las 3 corridas, incluso la que jales del pozo o del mazo en tu turno.



El récord de puntos este fin de semana lo tuvo el Poyo: 1135.

sábado, 10 de diciembre de 2005

jueves, 8 de diciembre de 2005

Mi Lennon




En una de las escenas del filme Imagine, vemos a uno de los millones de fanáticos que tenía el ex Beatle John Lennon tratando de colarse para verlo en su mansión. Lennon le dice: "No pienses que sólo porque escuchas mis canciones me conoces, o sabes algo de mí" .

No podría estar más de acuerdo. Por eso hoy, a 25 años de su muerte, prefiero recordar a mi Lennon.

Descubrí a los Beatles temprano en la vida, pero no me volví conciente de ello hasta la secundaria. Al compás de All my lovin’ me enamoré de mi primer amor, y junto con mi amiga Gimena, aprendimos inglés de tanto estar repasando sus canciones una y otra vez. Juntas, nos emocionamos hasta las lágrimas el 27 de Noviembre de 1993, cuando el Autódromo Hermanos Rodríguez recibió en México, por primera vez, en vivo y en directo, al testimonio de aquel tiempo de locura y rock ‘n’ roll: Paul McCartney.

Mi Lennon ha estado ahí, en su música y sus composiciones, en todos los momentos importantes; el más importante quizá, cuando murió mi abuelo y yo escuchaba Across the Universe. También estuvo ahí cuando veíamos en la tele los atentados a su New York el 9/11, y más allá, en la letra de Give Peace a Chance. Y qué decir de otros momentos memorables, como en Moulin Rouge! o I am Sam.

Si Mark David Chapman no se hubiera sentido el guardián en el centeno aquél 8 de diciembre de 1980, de seguro mi Lennon habría encabezado las protestas contra la guerra en Irak junto a Cindy Sheehan; habría organizado un Bed-In en protesta por el 11M y los atentados en Londres; habría hecho un llamamiento a la juventud parisina para que detuvieran la violencia en sus calles.

Pero, ¿quién sabe? Tal vez mi Lennon ha estado ahí, cada vez que tarareo a media voz "you may say I’m a dreamer..."

miércoles, 7 de diciembre de 2005

Namárië



Ah! like gold fall the leaves in the wind,
long years numberless as the wings of trees!
The long years have passed like swift draughts
of the sweet mead in lofty halls
beyond the West, beneath the blue vaults of Varda
wherein the stars tremble
in the voice of her song, holy and queenly.

Who now shall refill the cup for me?

For now the Kindler, Varda, the Queen of the stars,
from Mount Everwhite has uplifted her hands like clouds
and all paths are drowned deep in shadow;
and out of a grey country darkness lies
on the foaming waves between us,
and mist covers the jewels of Calacirya for ever
Now lost, lost to those of the East is Valimar!
Farewell! Maybe thou shalt find Valimar!
Maybe even thou shalt find it! Farewell!


martes, 6 de diciembre de 2005

Una Historia de Violencia



Todo el mundo esconde algo. La diferencia suele ser el tamaño de los esqueletos que guardamos en el clóset.

Esta cinta, protagonizada por el súper sexy Viggo Mortensen y por Maria Bello, es un thriller en el que el pasado de un hombre –al parecer común y corriente- y sus secretos, lo alcanzan luego de muchos años, y perturban su modesta vida en un pueblo bicicletero de Indiana.

A History of Violence no es, ciertamente, el drama que el mundo estaba esperando; su trama es muy predecible, pero en realidad es una película bien hecha. La dirección de David Cronenberg es impecable, las actuaciones son muy buenas, y al final, le deja a uno la sensación de que nada es imperdonable.

Eso, más la música del consentido Howard Shore. ¡Muy buena!

lunes, 5 de diciembre de 2005

Boca-floja



A veces de plano me siento Homero Simpson, con la lengua totalmente desconectada del cerebro. Este fin de semana, esto ocurrió dos veces:

El sábado hicimos una excursión familiar a comer, para celebrar que mi hermano el Poyo, después de mucha sangre, sudor y lágrimas, terminó el servicio militar en la marina. Durante la comida, mi hermano Ditto hizo un comentario sobre el servicio, y justo cuando la mesera estaba fuera de mi vista, pero detrás de mí, se me ocurrió decir: ¿Pero por qué estás molestando a la mesera?

El pobre Ditto enrojecía de vergüenza cada vez que la mesera estaba cerca, para gran divertimento de mi padre.

El domingo hice con mi madre la reglamentaria visita al súper. Estábamos tratando de elegir un cepillo de dientes, cuando dos niñitos se interpusieron entre nosotras y el display (¿quién pensó que poner los displays a la altura del suelo era una excelente idea?). Los chamacos revolvieron todo, uno de ellos se levantó y se fue, y el otro, al momento de intentar la graciosa huida, dejó caer un cepillo al suelo. A mí de plano se me resbaló el ¡Ay, niño, recógelo!. El pobre niñito –tal vez desacostumbrado a recibir tanta atención por parte de una sola persona-, se quedó frío en su sitio, cogió el cepillo y lo acomodó con cuidado, mientras yo me sentía a punto de recibir un golpe por detrás, propinado por la ofendida madre y muy merecido por andar de metiche. Afortunadamente no fue así.

¿La moraleja? No la hay...

Creo que ya necesito vacaciones.

sábado, 3 de diciembre de 2005

La creatividad: un imán sexual


De acuerdo con un estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society: Biological Sciences, los artistas tienen en general el doble de parejas sexuales que el resto de la gente.

Esto puede deberse, según el estudio, a que la creatividad funciona como una especie de imán que atrae a la gente hacia ellos, o bien a que sus actividades inspiran un estilo de vida bohemia que mucha gente encuentra atractiva.

(Ahora entiendo muchas cosas...)

viernes, 2 de diciembre de 2005

¿Será?



(Da Clic en la imagen)

jueves, 1 de diciembre de 2005

Es hora de decir... ¡Salud!



Si ya sabíamos que beber cerveza con moderación era un método efectivo para prevenir enfermedades cardiacas, ahora sabemos que también podría ayudar a prevenir el cáncer de mama.

De acuerdo con distintos estudios presentados durante el II Simposio Internacional de la Cerveza en Madrid, las pruebas de laboratorio sugieren que la cerveza, al ser un antioxidante, inhibe el proceso de reproducción de células cancerígenas.

Ahora sí... ¡Salud!

martes, 29 de noviembre de 2005

Harry Potter y el Cáliz de Fuego



Esta vez fue el turno de Mike Newell , para dirigir la cuarta parte de la aventura del héroe de fantasía más importante de todos los tiempos, según los resultados de una encuesta citada por la BBC.

Harry Potter y el Cáliz de Fuego, ha sido muy halagada por los críticos en todas partes, sin mencionar que ha recaudado más de $408 millones de dólares en todo el mundo.

Ciertamente, la historia es mucho más “oscura”, como reiteradamente lo han dicho los críticos y los protagonistas, y realmente vemos que los chicos, cual pokémones, han evolucionado: ya no se trata de chiquillos correteando entre los iconos del folklore medieval inglés, sino verdaderos adolescentes viviendo los dramas cotidianos propios de ese momento.

Pese a que el reparto se ha mantenido fiel, con Daniel Radcliffe a la cabeza, la actuación de Michael Gambon no me hizo muy feliz (me gustó más en la anterior, no extrañé tanto a Richard Harris), y, franca y honestamente, al estilo narrativo del director de La Sonrisa de Mona Lisa le faltó algo.

¡El Potter de Cuarón sigue encabezando mis preferencias!

lunes, 28 de noviembre de 2005

¡De regreso!




Después de una larguísima ausencia, ya estoy de vuelta, estrenando look y toda la cosa... (he pasado semanas descifrando código html... luego les cuento a detalle, pero ahora que ya le agarré la onda, estoy de vuelta).

Y es que resulta que encontré un nuevo empleo... aunque lo más justo es decir que él me encontró a mí... jejeje. Estoy en el Instituto Mora, y aunque es un trabajo de medio tiempo, me tiene bastante cansada...

(¡¡Recorrer 18 kilómetros en una hora siempre será una locura, sobre todo viajando en auto!!)

¡En fin, el punto es que esta bloggera ya está de vuelta, lista para lo que sigue y con mucho ánimo!

domingo, 6 de noviembre de 2005

¡No manches!


Este blog retomará su ritmo normal en breve...

jueves, 3 de noviembre de 2005

Dientes Blancos


¿Anuncio de dentrífico? ¡No!

Se trata de la ópera prima de Zadie Smith, la joven escritora inglesa que fue una sensación con esta novela en el año 2000.

El humor negro da color a esta historia sobre nuestra aldea global, en la que un inglés se casa con una jamaiquina, y establecen una relación de amistad con una pareja musulmana de ascendencia hindú.

White Teeth es una de las mejores novelas escritas en este principio de siglo, y retrata con humor las relaciones humanas que ocurren en la diaspora londinense, pero en realidad en cualquier lugar del mundo. Las expectativas culturales de los personajes nunca se materializan, creando cualquier cantidad de enredos y situaciones, lo cual sólo pone de manifiesto que ya es imposible librarse del mestizaje cultural.

Pese a la angustia que puede causar esta pérdida de identidad, todavía podemos reírnos de ella. Este fabuloso libro es prueba de ello.


miércoles, 2 de noviembre de 2005

Hace cinco años...


ITESM, CCM, Noviembre 2000.

lunes, 31 de octubre de 2005

La Leyenda del Zorro

La historia original creada en 1919 por Johnston McCulley acerca del héroe enmascarado que lucha contra las injusticias en un pueblo californiano del siglo XIX, ha evolucionado desde que en ese año Hollywood lanzara la primera versión de un largometraje sobre el jinete misterioso: The Mark of Zorro.

El Zorro ha sido interpretado por actores muy populares como Alain Delon, Duncan Regehr, y Guy Williams, y en la última versión de la historia, el Zorro ha sido encarnado por Anthony Hopkins y Antonio Banderas.

La segunda parte del nuevo Zorro, filmada en México y estelarizada por Banderas y Catherine Zeta-Jones, ha cambiado el fondo de la trama original y lo ha llevado a nuevos territorios: la lucha del Zorro ahora busca la incorporación de California a los Estados Unidos y combate a una secta europea que quiere la desintegración de la Unión (en un tiempo en el que la Unión no necesitaba ayuda para desintegrarse).

Pese a la trama poco verosímil, La Leyenda del Zorro no deja de ser una buena película: es una historia dinámica, divertida, y con mucha acción (aunque le hicieron falta espadazos). Destaca la participación de Pedro Armendáriz como el gobernador de California, y de Adrián Alonso (el niñito del 10 pirata) como Joaquín, el hijo del Zorro. La música de James Horner (Titanic, Braveheart) es una variación del tema de amor de la primera película, que ambienta muy bien las escenas de amor y desamor de Alejandro y Elena.

Antonio Banderas está increíblemente bien en su actuación, aunque hay que decir que luce muy flaco y francamente el cabello planchado lo hace ver aún más delgado. La Zeta-Jones debe tener pacto con el diablo, porque luce guapísima, aunque la comedia no muy le va.

viernes, 28 de octubre de 2005

Sonnet XLIII

How do I love thee? Let me count the ways.
I love thee to the depth and breadth and height
My soul can reach, when feeling out of sight
For the ends of Being and ideal Grace.
I love thee to the level of everyday's
Most quiet need, by sun and candle-light.
I love thee freely, as men strive for Right;
I love thee with the passion put to use
In my old griefs, and with my childhood's faith.
I love thee with a love seemed to lose
With my lost saints, -- I love thee with the breath,
Smiles, tears of all my life! -- and, if God choose,
I shall but love thee better after death.

Elizabeth Barret,
Sonnets from the Portuguese

jueves, 27 de octubre de 2005

Todo sobre el violín... o casi


Una de las cosas que más me gusta hacer es tocar el violín. He aquí una lista de sitios interesantes sobre este maravilloso instrumento:

Violín Making: es un sitio interesante sobre cómo se construyen, y mantienen los violines.
The Violin: historia, ciencia, músicos y familia del violín. Un sitio muy completo.
Violin Acoustics: para entender la física del violín.
Violin Masterclass: para comprender y mejorar la técnica.
The Violin Case: chacharas alusivas al violín.
The Violin Site: recursos para violinistas.
Bowed Electricity: recursos para intérpretes de violín eléctrico.
Violin Strings: para saber de cuerdas... y compararlas.
Music 123: Guía de accesorios.
Letf handed fiddling resources: recursos para violinistas zurdos. (Como mi hermano el PoYo).
Strings Magazine: revista digital sobre instrumentos de cuerda.


¿Dónde buscar música?
Vitual Sheet Music
8notes.com
Mutopia Project
Music Notes
Musica Viva

Misceláneos:
Aforismos sobre el violín.
Artículo: Why the violin is so hard to play?
Artículo: The baroque violin.
Artículo: Indian Violin.
Artículo: Susuki violin versus traditional violin.
Artículo: Chinese violin.
Artículo: How to string a violin.
Artículo: How to tune a violin.
Artículo: Science and Stradivarius
Artículo: Did "little ice age" create Stradivarius violins' famous tone?
Artículo: Everything you need to know about buying a violin.

miércoles, 26 de octubre de 2005

La Familia Muégano



Dicen que las familias latinoamericanas son una especie de muéganos. Más nos gusta vivir todos juntos, y si se puede en la misma casa, mejor. Es tan pequeño el espacio que queda para la individualidad que lo más fácil es omitir nuestra propia personalidad y dejarnos llevar por la corriente familiar.
Mi familia es una típica familia muégano. No hay privacidad posible: si algo te pasa, bueno, malo o regular, se entera hasta la tía abuela que te ha visto una sola vez en la vida y que muy a penas se acuerda de ti, pero por supuesto tiene una opinión acerca de todo lo que haces.
Una familia muégano tiene sus ventajas. Cuando algo ocurre en tu vida, tienes una gran cantidad de oídos prestos a escuchar, y múltiples sugerencias –útiles o no- sobre qué hacer. Además, sabes que cuentas con el apoyo de mucha gente.
También tiene desventajas. Todas tus decisiones y acciones serán del dominio público y serán ampliamente cuestionadas, debatidas y criticadas. En un descuido, esas decisiones considerarán a la familia como una variable clave para tomar un curso de acción.
Pese a todo me gusta mi familia así como es: como un muégano, propensa a la bohemia, proclive al chisme y a la sátira, sarcástica hasta la pared de enfrente y siempre creciendo para todos lados.

martes, 25 de octubre de 2005

Poder/Discurso

Para Michel Foucault “en una sociedad como la nuestra, pero en el fondo en cualquier sociedad, relaciones de poder múltiples atraviesan, caracterizan, constituyen el cuerpo social; y estas relaciones de poder no pueden disociarse, ni establecerse, ni funcionar sin una producción, una acumulación, una circulación, un funcionamiento del discurso. No hay ejercicio de poder posible sin una cierta economía de los discursos de verdad que funcionen en, y a partir de esta pareja. Estamos sometidos a la producción de la verdad desde el poder y no podemos ejercitar el poder más que a través de la producción de la verdad”.

FOUCAULT, Michel (1992): La Microfísica del Poder. España, Ediciones de La Piqueta, p. 148.

Una amiga mía solía salir con un tipo, pero sin ningún tipo de formalidad, lo que en el argot postindustrial clasemediero se conoce como “free”. Mi amiga vivía en la angustia, porque en una situación así la sorpresa es la constante: no sabía cuándo recibiría una llamada del tipo, ni cuándo lo vería, ni en qué condiciones ni nada. El no-discurso de él era lo que la tenía siempre en duda, pero siempre ahí. (Y la duda mata).

Después de mucho “cocowash”, finalmente se convenció de que la situación no le gustaba y que debía hacer algo. Ella quería algo más formal, no sólo estar en la incertidumbre constante. Su principal preocupación era que si se lo decía, muy probablemente el tipo iba a cortarla, lastimándola irremediablemente.

Un buen día se animó a hablar con él. Obviamente, el tipo no accedió a formalizar nada. Sorpresivamente mi amiga no sólo no se sintió herida, sino que reafirmó su auto confianza y autoestima.

La palabra –dicha o no- es una fuente de poder. Nuestra realidad se hace verdad al verbalizarla, al socializarla y recrearla. Mi amiga no sólo descubrió que es muy fácil externar sus necesidades a otros, sino que invirtió las reglas del juego, cambió la relación de poder y finalmente logró empoderarse a sí misma.

Si eso pasa en escala micro… ¿Qué podría hacerse en un ámbito mayor?

lunes, 24 de octubre de 2005

Closer


He aquí el comentario a una película que no vi este fin de semana. (¡Mi DVD está extraviado!)

Nominada a los Premios de la Academia y a los Golden Globe Awards en 2004, es la adaptación de la obra teatral de Patrick Marber, estelarizada por Julia Roberts, Jude Law, Natalie Portman y Clive Owen (los últimos ganaron el Golden Globe por mejores actores de reparto y fueron nominados al Oscar por sus actuaciones). ¿Qué aprendimos de Closer?

“Love is not enough”

Nunca es suficiente. El amor idealizado nunca alcanza para redimirnos, porque parece que siempre tenemos altas expectativas acerca del otro y de la relación. Si ninguno de los dos logra llenarlas, se convierte en un círculo vicioso de reclamos, peleas, reconciliaciones. Desgraciadamente, hay que darse cuenta de que no hay príncipes azules ni cenicientas: sólo gente que comete errores y que en el mejor de los casos no pretende herirnos, sino hacerlo mejor la próxima vez.

“Love is about compromise”

El amor de a de veras implica concesiones: qué quieres y qué estás dispuesto a hacer para conseguirlo. Entender eso conlleva la idea de que la otra persona no es perfecta y puede equivocarse. Como no escogemos de quién nos enamoramos (¡hay tantas cosas que no elegimos!) quedan dos opciones: o aceptas al otro como es, o apechugas y te vas.

Además de un guión escrito de forma tan realista que resulta cruda, y de las actuaciones inmejorables de los cuatro protagonistas, Closer tiene la virtud de una dirección excelente, a cargo de Mike Nichols (Who’s afraid of Virginia Wolf? y Regarding Henry).

Y por supuesto, el tema The Blower’s Daughter, de Demian Rice.

sábado, 22 de octubre de 2005

Semiosis Delirante



Yo quiero. Tú quieres. Él puede. Poder. Presidente. Todo se lo traba el Congreso. Tribuna. Retórica. Todo lo que te digo para marearte. Nausea. Sartre. Existencialismo. Angustia. Pobreza. Ingresos y egresos. Impuestos y más impuestos. Dinero. Gastar. Comprar. Zapatos. Zapatillas. Cenicienta. Príncipe Azul. Romance. Boda. ¿Y vivieron felices para siempre? Mentira. Desencanto. Divorcio. Engaño. Políticos. Borrachera de poder. Copas. Antro. Cruda. Malestar. Embarazo. ¡Te juro mamá que era mi novio de manita sudada! Ingenuidad. Niñez. Kínder. Material para jugar. Cubos. Cubistas. Arte. Cine. Películas. Galanes. Diva. Ideales. Fuimos marxistas, hasta que empezamos a trabajar de a de veras. Realidad. Desengaño. Él es gay. Frustración. Desear algo que no vas a tener nunca. Falsas necesidades. Televisión. Caricaturas. Comerciales. Mercado. Globalización. Amenaza. AMLO. Negras intensiones. Hipocresía. Tú chíllale m’ija, chantajéalo con lágrimas. Esposa. Pégame pero no me dejes. Machismo. Charros. Caballos. Rancho. Tierras. Cacique. Autoridad. Obediencia. Sumisión. Mujer. Maquillaje. Arreglar lo que Dios dejó pendiente. Imagen. Vista. Ventana. Paisaje. Árboles. Ardillas. Animales. Zoológico. Rejas. Cárcel. Secuestro. Periódico. Reforma. Avenida. Coche. Papi no me pagará eternamente la gas. Tengo que trabajar. Levantarse temprano. Darse un baño. Regadera. Sueños eróticos. Sornrojarse. Vergüenza. Robar y que te agarren en el segundo viaje. Huir. Salinas. Corrupción. Narcotráfico. Si lo haces te recompensamos, si no lo haces, te matamos. Muerte. Falta mucho. Tiempo. Es lo que sobra, lo que falta es vida. Pasión. Cuando algo me gusta, me gusta mucho. Me gusta platicar. Sanborn´s. Café. Cigarrillo. Prohibido fumar. Imposición. Descontento. Rebeldía. Problema con los jóvenes. Problemas de los jóvenes. Drogas. Certificación. Estados Unidos. Frontera. Migrantes. Conflicto. Diálogo. Creo que yo tengo la verdad absoluta. Discurso de la izquierda. Izquierda y derecha. Dislexia. Confundir d y b. Torpeza. Me tropiezo a cada ratito. ¿Dios, porque me diste dos pies izquierdos? Religión. Infierno. Lucifer. Un ángel que se rebeló contra Dios. Ir en contra de las reglas. Estado de derecho. Gobierno. Fox. Botas. Las devotas se van al cielo. Cielo nublado. El día está tequilable y encamable. Cama. Dormir. Sueño. Momentos. El instante antes de un beso. Nervios. Sala de espera. Fue niño. Pañales. Mamilas. Dicen que así somos las niñas del Tec. Estudio. Licenciado. Lo que dicen mis tarjetas antes de mi nombre. Título. Condesa. Colonia del D.F. Ciudad. Tráfico. Marcha. CGH. Tú no opines porque eres güerita. ¡Fascistas! Hitler. Campos de concentración. Peligro. SIDA. Enfermedad. Vacas locas. Hamburguesas. McDonald’s. ¡Los vamos a McDonalizar! Rusia. Comunismo. Mordaza. Silencio. Tranquilidad. La plaza de algún pueblito perdido. En las plazas de las ciudades, hay una iglesia. Cura. Hidalgo. Revolución de Independencia. Guerra. Bomba. Hiroshima. Indignación. Carlos Abascal. Necedad. Padres. Te lo digo por tu propio bien. La frase más repetida en mi adolescencia. Relajo. Viernes en la tarde. Inicia el fin de semana. Salir. ¿A dónde? Decidir. “Dos caminos se abrieron ante mí y yo tomé el menos transitado: eso marcó la diferencia”. Frost. Poesía. Literatura. Realismo mágico. Gabriel García Márquez. Cien años de soledad. Úrsula. Quisiera una vida así. Capricho. Sentimiento. Deseo. Yo quiero. Tú quieres. Él puede.

viernes, 21 de octubre de 2005

Corazón Coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre y tienes frío
tengo que amarte amor tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque la noche pase y yo te tenga y no.

Mario Benedetti

martes, 18 de octubre de 2005

Europa & Italia



He aquí el corto ganador del festival Anima Mundi 2001, creado por el caricaturista Bruno Bozzetto. Se llama Europa & Italia, y está para verse. ¡Disfrútenlo!

lunes, 17 de octubre de 2005

The Constant Gardener



Basada en la novela de John Le Carré, esta historia de espionaje e intriga internacional tiene como escenario central Nairobi, y el personaje principal es la situación del África del siglo XXI: pobreza, SIDA, corrupción y desigualdad.

Justin y Tessa se conocen y se lanzan a una relación atropellada que termina en matrimonio, ya que él es un diplomático inglés enviado a Kenia, y su casamiento parece ser la única manera de estar juntos.

Tessa es una muchacha joven y rebelde, pseudo hippie e izquierdosa que no tiene reparo en luchar por sus ideales. A espaldas de su marido, ella descubre un complot internacional que le cuesta la vida. En su afán por descubrir lo que hay detrás de la muerte de su esposa, Justin se encuentra con la maraña de intrigas perpetradas por los gobiernos kenio e inglés y finalmente vuelve a Tessa, porque sabe demasiado.

La historia es bastante predecible, pero está llevada de una manera increíble. Las actuaciones de Ralph Fiennes y Rachel Weisz son excepcionales, y el manejo de cámaras, las locaciones, los diálogos, te envuelven en la trama, pese a que podemos suponer el desenlace desde el inicio.

Lo mejor de The Constant Gardener es la trama que se encuentra en el subtexto: cómo Justin va conociendo a Tessa a través de su lucha y a través del rompecabezas que arma a partir de su muerte, para descubrir al final que la amaba pese a todo y que justamente ella era su hogar. Es la forma más sublime de expresar amor.

¿Y el título? Tendrán que ver la película.

sábado, 15 de octubre de 2005

jueves, 13 de octubre de 2005

Reir llorando


Viendo a Garrik -- actor de la Inglaterra --
el pueblo al aplaudirlo le decía:
"Eres el más gracioso de la tierra,y más feliz..."
Y el cómico reía.
Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro -- le dijo --, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.
- Viajad y os distraeréis. - ¡Tanto he viajado!
- Las lecturas buscad. - ¡Tanto he leído!
- Que os ame una mujer. - ¡Si soy amado!
- Un título adquirid. - ¡Noble he nacido!
- ¿Pobre seréis quizá? - Tengo riquezas.
- ¿De lisonjas gustáis? - ¡Tantas escucho!
- ¿Qué teneis de familia? - Mis tristezas.
- ¿Váis a los cementerios? - Mucho... mucho....
- De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
- Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.
Me deja -- agrega el médico -- perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
"Sólo viendo a Garrik podréis curaros".
- ¿A Garrik? - Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡Tiene una gracia artística asombrosa!
- ¿Y a mí me hará reir? - ¡Ah! sí, os lo juro;
Él sí; nada más él; más... ¿qué os inquieta?
- Así -- dijo el enfermo --, no me curo:
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reir como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reir se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe!,
Porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuendo el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.

martes, 11 de octubre de 2005

La costumbre o El Bolero


Soy una persona profundamente religiosa, en el sentido que le da al término Jardiel Poncela. Religiosidad es levantarse todos los días a la misma hora. Beber un café y fumar un cigarrillo en el desayuno. Leer el periódico, mirar las noticias en la tele, leer un poco. Beber café y fumar un cigarrillo después de la comida, antes de ir a la cama. Tener un momento de reflexión antes de dormir, mientras te llega el sueño.
El Bolero de Maurice Ravel es una de mis piezas favoritas, tal vez por esa razón: parece un ciclo interminable, es repetitiva sin resultar chocante, y te llena de la belleza de la costumbre. La costumbre se institucionaliza y las instituciones aminoran notablemente la incertidumbre. No hay nada como irte a la cama y saber que al día siguiente, vas a levantarte a la misma hora, a hacer ejercicio y darte una ducha, beber café y fumar un cigarrillo y así. Como en El Bolero: sabes exactamente qué sigue, pero siempre resulta apasionante.

lunes, 10 de octubre de 2005

Los Puentes de Madison


Basada en la novela de Robert James Waller, este drama presenta una trama bastante sencilla: una mujer de un pueblito en Iowa conoce a un fotógrafo del National Geographic y tiene una aventura con él, y la mantiene en secreto hasta que, a su muerte, sus hijos descubren sus diarios, y se topan con una historia llena de amor y pasión que les parece inverosímil para la vida de una simple ama de casa.
Con las geniales actuaciones de Merryl Streep y Clint Eastwood, Los Puentes de Madison es una película muy intensa, en la que la sencillez de la vida campirana se ve sacudida por la pasión, y por el atreverse a ir más allá de lo que estabamos esperando para nuestra vida.
A pesar de eso, la escena clímax de la película es en donde Francesca no se atreve: se queda aferrada a la manija de la portezuela de la camioneta, mientras ve a Robert alejarse para siempre, sin ser capaz de dejarlo todo atrás y no volver.
¿Cuántas cosas perdemos por no atrevernos?

lunes, 3 de octubre de 2005

Casablanca


Dieciocho días después de que las fuerzas aliadas, al mando del General Dwight D. Eisenhower, tomaran sistemáticamente distintos puntos del Magreb, Casablanca incluida, el New York Theather se vistió de gala el 26 de Noviembre de 1942 para acoger a una de las películas más representativas del cine clásico estadounidense. Casablanca aprovechó el momento histórico de su creación para proyectarse en el imaginario estadounidense. Pero a la vuelta de los años, se ha convertido en una de las películas más memorables de todos los tiempos.
Ambientada en esta pequeña y popular ciudad marroquí, Casablanca cuenta la historia del triángulo amoroso de Rick, Ilsa y Victor. Enmarcados por el drama de la segunda guerra mundial, por el doloroso peregrinar de los desplazados, los perseguidos, los refugiados, por la tensión entre los principios y la supervivencia, nuestros personajes nos llevan a través de una trama que trasciende culturas, circunstancias históricas y nuestras propias convicciones.
¿Quién no ha estado en esa situación? Rick es un hombre maduro, de ideas claras y principios firmes, que se enamora perdidamente de Ilsa mientras ambos se encuentran en Paris. Enamorarnos es permitirnos ser vulnerables, es una apuesta al todo o nada. Mientras las tropas alemanas ocupan la capital francesa, Rick permanece bajo la lluvia, en la estación de trenes, con nada más que una nota en la que ella le dice ‘perdóname: no puedo ir contigo’. Rick lo ha perdido todo, y lo encontramos en Casablanca, desesperanzado, desencantado de la vida, administrando un café al estilo americano.
Victor es el héroe que el mundo está esperando. Deslumbró a la pequeña Ilsa con sus ideas y su fortaleza, y se casó con ella, más que por amor, por la convicción de que puede protegerla. Mientras él está recluido en los horrores de los campos de concentración nazis, Ilsa descubre el amor en Rick. Más tarde, su marido está libre y la necesita, y la víspera de su huída con Rick ella vuelve a él. Una mujer puede dar la espalda a todo, menos a quien la necesita.
El cataclismo de sensibilidades ocurre en Casablanca, donde los tres personajes se reúnen a la vuelta de los años. A Rick le falta información: es el eterno ‘por qué ’ que ha llenado las noches de todos, de cualquiera, en algún momento. A Victor le sobra comprensión: sabe que la parte de Ilsa que le pertenece no se acerca ni remotamente al amor. Ilsa está en la encrucijada: decidir es renunciar. Renunciar a qué, pero sobre todo, renunciar por qué. ¿El amor de tu vida o el hombre de tu vida?
El verdadero drama no está en el contexto de la situación. No importa que sea la segunda guerra mundial, la crisis latinoamericana de los 80, la caída de la URSS o el 9/11. Lo que nos da algún indicio de que estamos vivos es nuestra experiencia personal. Nosotros, pequeños y –en palabras de Kundera– a veces insoportablemente leves, nada podemos contra el mundo y su debacle. Por eso, nos es más significativo nuestro drama personal: sea la llamada que nunca llegó, la sonrisa no correspondida o el doloroso adiós que nos auto impusimos en algún momento.
Casablanca trasciende su tiempo por esta razón. Lejos de ser una película más sobre la segunda guerra mundial, es una historia de amor que nos recuerda las nuestras. Lo que nos eriza la piel no es el “Duelo de los Himnos” en el café de Rick; es la mirada de Bogart mientras dice: “Siempre tendremos Paris”.

viernes, 30 de septiembre de 2005

El ritual de comer


Cuando el padre de mi padre murió, hubo una fiesta. Después de velarlo en casa de un pariente, lo llevaron en hombros a la Iglesia, y tras la misa de cuerpo presente, caminamos todos al cementerio. Después, volvimos a la casa de ese pariente y hubo una gran comilona. Yo no entendía, pero mi madre me dijo que eso se hace para agradecer a las personas que han acompañado a la familia en tan difíciles circunstancias.
Mi padre es de un pueblo muy humilde. La Ciudad de México está formada por muchos pequeños mundos, y uno de ellos es el pueblo de Iztacalco. Conserva la tradición de hacer fiesta cada que alguien se muere, las bodas y los bautizos duran días, y las mujeres ancianas pueden rezar el rosario completo de memoria, casi sin tomar aire. Las tortillas son la cosa más deliciosa en ese lugar, y el pan sabe verdaderamente a gloria.
Es increíble: el ritual de comer y todo lo que lo que lo rodea parecen ser uno de los rasgos característicos de nuestra cultura. La hora de la comida es la hora de hablar de negocios, de compartir con amigos o familia, de intercambiar experiencias. Es el momento más importante del día, el punto clímax de fiestas y reuniones, de celebraciones como bodas, o de lamentación conjunta, como en el caso de los velorios de pueblo.
Además de ese detalle, de todo el ritual que implica comer, no cabe duda que nuestra cocina verdaderamente se gana cualquier premio culinario internacional. Definitivamente, la UNESCO sí debe considerarla patrimonio cultural de la humanidad.

jueves, 29 de septiembre de 2005

No me arrepiento de nada

Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.

lunes, 26 de septiembre de 2005

Titanic


No sé cuántas veces habré visto está película, pero me acuerdo perfecto de la primera vez: fue en el hoy extinto cine de Plaza Coapa. Iba con mi mamá y con mi prima. Era nuestra película de año nuevo de 1998 (mi madre y yo tenemos la insana tradición de ir a ver una película cada 1º de enero).

Recuerdo muy bien dos cosas: en la escena en donde Leonardo DiCaprio aparece en tuxedo al lado del reloj, se escuchó un sonoro “¡oh!” de parte de todas las asistentes; todas salimos, de menos, con una lagrimita en los ojos.

(Yo no salí con una lagrimita: lloré como magdalena, cosa que me pasa cada vez que veo la película).

A pesar de que Titanic ha sido muy criticada como cursi, larga y aburrida, a mí me parece que está realizada casi a la perfección. La manera en la cual la bellísima música de James Horner te va llevando a través del viaje de Rose es fenomenal: definitivamente, la película no sería lo mismo sin la música.

Este fin de semana volví a verla. ¿Habrá mucha gente como Rose, que se siente atrapada por la vida?

sábado, 24 de septiembre de 2005

viernes, 23 de septiembre de 2005

Cambio, permanencia



Hace algunas semanas me sentí la salmantina de rubios cabellos: me fui a la Ollin Yoliztli a escuchar el concierto de la Filarmónica de la Ciudad de México. Esta es una actividad que disfruto mucho, y que tenía mucho tiempo de no hacer. El punto es que me sorprendí: allá sentados, sobre el escenario, los músicos –además de mi profe de violín, Luis Meza-, se me hacían en extremo familiares. Y recordé esa línea memorable de El seminarista de los ojos negros de Miguel Ramos Carrión: los conoce a todos a fuerza de verlos.

Recuerdo que en la prepa, una de nuestras actividades favoritas era tomar un café en el Sanborn’s de Coapa. Lo visitábamos religiosamente todas las tardes, hasta el punto en que incluso las meseras nos conocían. Todavía hoy, cuando de repente me apersonó en ese lugar, es fascinante ver las caras familiares de muchas de las meseras que, 10 años después, siguen ahí.

Supongo que eso es lo más interesante de la vida. Por una parte, los lugares se vuelven “tus lugares”. La gente se vuelve “tu gente”, aunque jamás haya cruzado una palabra contigo. Se vuelven un referente de que todo tiene un orden y un lugar en tu universo.

Pero por otro lado, te dan un sentido de “movimiento relativo”: todo permanece, y sólo así somos concientes de cuánto hemos cambiado. La pequeña Nadirubis que tomaba el café con Mónica en el Sanborn’s, no es la misma que ahora escribe estas líneas. Pese a que somos lo que somos, algo ha cambiado.

Ojalá y algo haya cambiado: sería una pena que no fuera así.

jueves, 22 de septiembre de 2005

The road not taken



Two roads diverged in a yellow wood,
And sorry I could not travel both
And be one traveler, long I stood
And looked down one as far as I could
To where it bent in the undergrowth.
Then took the other, as just as fair,
And having perhaps the better claim,
Because it was grassy and wanted wear;
Though as for that the passing there
Had worn them really about the same.
And both that morning equally lay
In leaves no step had trodden black.
Oh, I kept the first for another day!
Yet knowing how way leads on to way,
I doubted if I should ever come back.
I shall be telling this with a sigh
Somewhere ages and ages hence:
Two roads diverged in a wood, and I--
I took the one less traveled by,
And that has made all the difference
Robert Frost

martes, 20 de septiembre de 2005

Matrimonio entre el cielo y el infierno

¿Qué le da peso a tu existencia?

Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será. Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes.
Milan Kundera, La insoportable levedad del ser


No recuerdo exactamente en qué momento pasó, pero de repente, Anwar se convirtió en uno de mis mejores amigos. Confidente y consejero, es una de las personas que, pese a su pesimismo endémico, me hace muy feliz. Tiene una visión tan peculiar de la vida que me divierte muchísimo, y generalmente siempre me dice cosas que me dejan pensando.

(Anwar insiste en que las cosas que me pasan –y miren que me ha pasado de todo-, sólo podrían pasarme a mí: parece que el resto de la gente es inmune al infame sentido del humor de Dios).

La última vez que, presas de la depresión laboral (es decir, la tristeza de nuestro actual empleo combinada con la mala fortuna de no poder encontrar otro), salimos a tomar un café, me dijo: “Ya le dije a mi madre que me quiero morir a los 35 y se escandalizó. Pero ¿por qué vivir más? ¡Si tengo 23 y ya estoy harto!”.

(Este es el tipo de comentarios que me hacen la tarde: duro pero honesto).

Pero, ¿qué tal que fuera así? ¿Qué tal que las cosas sean así, que cada uno de los días de tu vida sea idéntico al anterior, sin nada de emoción y nada interesante que te despierte?

Yo sé que Anwar no lo dice en serio. Creo que a su vida le falta peso (y no me refiero a los kilos de más, mi vida loca), sino peso como ese del que habla Milan Kundera: le hace falta una razón por la cual levantarse en las mañanas y vivir de veras, le hace falta atreverse, mirar más allá de lo que nos atormenta en el espejo y lanzarse al abismo sin pensar en nada más.

¿No somos todos así? Yo creo que Anwar tiene la particularidad de que es capaz de verbalizar el sentimiento de frustración que a veces –pero siempre en algún momento- nos aqueja a todos. Y tal vez, ese pesimismo se esfumará en cuanto encuentre algo que le dé peso a su existencia.

Y a la tuya, ¿qué le falta?

Nadia


Todo es cuestión de perspectiva

Mi vida loca, antes que todo, muchas gracias por tomarte el tiempo de escribir sendas líneas que, pese a lo breves de las mismas, han sabido capturar un gran pedazo de lo que es el mosaico de mi vida. Sin embargo, en un ánimo algo envalentonado y centrado en el egocentrísmo del decir: - “Soy mejor que eso”, me he servido redactar lo siguiente.

Espero y este acto se tome como lo que es: Una simple y llana esquela que inquiere dar fe de erratas acerca de una visión enrarecida que alrededor de mí se ha generado. Esto, quizás, se debe al exceso de contaminación en el aire o bien a una súbita bocanada de ántrax que sin querer haya llegado hasta tu oficina.

Mi actitud, en absoluto, se trata de pesimismo endémico, yo prefiero llamarle HUMOR NEGRO, según creo yo, esto se juega como sigue: Más vale burlarse de la perra vida antes de que ésta lo haga de ti. Es corretear al tiempo y apostarle a que uno puede anticiparse al irónico destino. Es no darle la oportunidad de sorprenderte con imaginarios pantanosos.

De hecho, estoy convencido de que hasta harto clemente resulta esta filosofía, pues es darle la ocasión a la vida de que si algo bueno pasa hasta agradecido estés. De esta manera ella queda como la heroína, mientras que uno queda como el cretino que no le da el suficiente mérito a su benevolencia.

Ahora bien, no es falta de motivos, es exceso de realidad. Me resisto a unirme a aquellos que esperan que mendigando pequeños momentos de felicidad a la vida lograran darle sentido a la misma. Bye!!! Lo quiero todo, me lo merezco. No quiero acabar mis años reconstruyendo vida de los añicos de aventuras erráticas del pasado.

Vivir la vida tal cual la vivo, negra y oscura, ese sí es protagonismo. Lo demás es sólo añoranza de vida a través de imaginarte rodeada de escarcha rosada y malvaviscos de color. Vamos, los enanos de Blanca Nieves están en un crucero de limpia vidrios, los 3 osos descansan en la sala de alguien y Barbie ya lleva más de 10 cirugías plásticas, le dejo el marido pues era gay y ahora, a toda costa, busca un buen arreglo matrimonial con un chico australiano.

Hay que actuar, es cierto, pero no para colectar anécdotas, se actúa para trascender a través de actos importantes. De lo contrario, mejor ni se actúa. Te guardas en tu casa y esperas casarte (nada personal mi Nadirubis.) Para coleccionar, colecciono estampas…eso de colectar momentos es algo que la gente se dice a sí misma en aras de justificarse de actos estúpidos y hasta suicidas acometidos en nombre de no quedarse con la duda del qué hubiera pasado. Carajo!!! Acaso no somos seres racionales, al diablo con la incertidumbre, analicemos las variables y sorprendámonos de lo brillantes que somos anticipándonos al tiempo.

Pero insisto, este acto, como todo en la vida es cuestión de perspectiva.

Te quiero, y pese a que mi nombre no sea el último que pronuncies, sí espero que mi amistad sea en lo último que pienses.
Anwar, tu vida loca

lunes, 19 de septiembre de 2005

Finding Neverland




¿En qué momento se nos olvida ser niños? No me refiero a ser ‘infantiles’, sino a ver la vida como si fuéramos pequeños todavía; como si las cosas nos pasaran por primera vez; como si todo fuera nuevo y estuviera a la disposición de nuestros sueños y de nuestra imaginación.

Dicen que JM Barrie nunca dejó de ser un niño. Finding Neverland es una película que retrata al autor escocés en la época en que ‘adoptó’ a los niños Llwelyn Davies y se le ocurrió la genial idea de escribir Peter Pan, la historia del niño que no quería crecer y que vivía un sin fin de aventuras en Neverland, entre indios, piratas y niños perdidos.

La película es conmovedora. Siempre es un deleite ver a Johnny Depp: sabes que en cada escena está su mejor actuación. Y Kate Winslet está maravillosa. La química entre ambos está más allá de lo sexual: radica en la fe ciega de que esa persona especial va a quedarse contigo siempre. Y pese a ello, lo más conmovedor de todo es una escena que fue eliminada (¡benditos sean los DVD’s!): uno de los niños Davies le pregunta a Barrie por qué él no tiene hijos. “Porque sólo los adultos tienen hijos”.

(Sé de mucha gente a la que debieron advertirle esto alguna vez...)
Conozco poca gente que todavía tiene ese espíritu infantil, que todavía tiene la inocencia de vivir “en cada página de su imaginación”. Ojalá que, al menos un ratito todos los días, fuéramos capaces de descubrir nuestro propio Neverland.

sábado, 17 de septiembre de 2005

Mexicana ¡y a mucha honra!



Hace poco comí con un amigo, y durante la plática de sobremesa me hizo un comentario que me ha tenido molesta por algún rato: "Es que tú no pareces mexicana".
¿Por qué me ha tenido molesta? Está bien: soy un poco más alta que el promedio, tengo una piel blanca y llena de pecas y lunares, el cabello claro y rizado, pero, ¿y eso qué? Vivo y sufro nuestra ciudad, pago mis impuestos, no me paso los altos, voto en las elecciones desde que puedo hacerlo, leo los diarios, respeto las leyes. ¿Sólo es que importa el color de la piel?
No se lo hice notar a mi amigo en ese momento, pero me parece que en realidad, lo que nos da identidad, como mexicanos, gringos, españoles, serbios o lo que sea, no está en el color de la piel, no es que 'parezcas' o no (vean nada más al morenazo sobrino de George W. Bush), tu identidad está más en tu cabeza que en otra parte.
Y pensando en eso que soy aunque poco parezco, que es mexicana (¡Y a mucha honra!), les paso este poema de Rabindranath Tagore. Sabemos todos que la exclusividad de las traducciones de la obra del poeta hindú a nuestro idioma es de la familia de Juan Ramón Jiménez, pero a mi hermano Amnael y a mí no nos convenció mucho la de éste, el poema 35 del Gintánjali, y aquí está nuestro intento:

Donde la mente no teme ser

Donde la mente no teme ser
Y la cabeza se sostiene en alto
Donde el saber es libre
Donde el mundo no ha sido fragmentado
por pequeñas e intrínsecas barreras
Donde las palabras brotan
de la profundidad de la verdad
Donde la lucha incansable
tiende sus brazos hacia la perfección.
Donde el claro caudal de la razón
no ha perdido su cauce
en las inmutables arenas desérticas
de la costumbre exánime
Donde la mente es por Ti empujada
hacía pensamiento y práxis infinitos
En ese paraíso de libertad,
Padre mío, haz a mi patria despertar.

viernes, 16 de septiembre de 2005

Poema No. 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo:
"La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


miércoles, 14 de septiembre de 2005

Hoy es un día triste


Mi recuerdo más viejo es de mi abuelo. Caminaba conmigo por las tardes, cuando los andadores de Coapa todavía eran un lugar seguro y feliz. Recuerdo el sol sobre nosotros. Recuerdo su mano, tan grande, tan gruesa, tomando mi manita. Recuerdo el vientecillo juguetón que movía las hojas de los árboles.
También recuerdo que volvía a mi casa después de ir al jardín de niños. Corría con mi uniforme de cuadros por el andador, hasta esa casa de rejas blancas en donde mi abuelo me esperaba. Me abrazaba, y entrábamos a la casa.
Recuerdo que mi abuelo me hacía sentir segura, feliz, tranquila. Me decía que nada era imposible para mí, que tenía las armas para hacer lo que me diera la gana, que el mundo me quedaba chico. Me tenía fe, y me tenía confianza.
Hoy hace 11 años falleció. No hay consuelo posible ante la conciencia de que has perdido a la única persona que te hacía sentir feliz, sin condiciones. Hoy es un día triste, que año tras año vuelvo a vivir como hace 11 años, como si todavía fuera la niñita de 15 que no acaba de entender qué fue lo que pasó.

Hoy es, de hecho, un día triste.

lunes, 12 de septiembre de 2005

Cinderella Man


¡Desde luego! Ayer tocó cinito, y me lancé a ver nada menos que Cinderella Man, cinta dirigida por Ron Howard –productor, entre otras cosas, de la memorable Arrested Development-, y protagonizada por el bello Russell Crowe y la nada fea y muy talentosa Renée Zellweger.

La cinta es un retrato de la vida de James J. Braddock, un boxeador neoyorkino de ascendencia irlandesa, quien es una de las víctimas de la Gran Depresión pero que recibe una segunda oportunidad para brillar, cuando ya todo el mundo lo daba por muerto (al menos en el mundo pugilístico).

Pese al final feliz (porque no son mis favoritos), la cinta logra “mover” la tripa. El director y productor de Far and Away y A Beautiful Mind logra transmitir la angustia e impotencia del ex púgil, quien no logra encontrar un trabajo para alimentar a sus tres pequeños hijos. Las escenas de pobreza en un invierno neoyorkino, la desesperación de unos padres que no pueden darle lo básico a sus hijos, realmente hacen a la audiencia vivir una gran depresión.

(Me pongo a pensar en la gente que en nuestro país sobrevive en esas condiciones todos los días y se me eriza la piel.)

Cinderella Man es una película muy recomendable: si te encanta Russell, si te gusta Renée (a quien le va muy bien el papel de mami), o si te gusta el box. Está casi por desbancar a L.A. Confidential como mi película favorita del actor neozelandés.

sábado, 10 de septiembre de 2005

9/11/2001


No hay nada más natural, y más humano, que el miedo. Siempre he sido un animal nervioso y un tanto paranoico, y desde pequeña, la sensación de que hay algo extraño, pero muy vivo y al acecho, debajo de mi cama, me inspira un terror inexplicable. Además de eso, los ruidos de la noche, tan naturales en la jungla asfáltica, me hacen pensar en dos docenas de tragedias que pueden estar a la espera de atraparme. La sensación del miedo me persigue, aún hoy, cuando estoy en la cama.
El 11 de Septiembre de 2001 hubo un atentado, presuntamente perpetrado por terroristas islámicos, en contra del Centro Mundial de Comercio de New York, y contra el edificio del Pentágono en Washington D.C. En la televisión se repitieron una y otra vez, durante todo el día, las trágicas escenas de la masacre sin precedentes que ocurrió en la Gran Manzana. Los dos aviones impactándose contra las Torres Gemelas; gente saltando por las ventanas ante la desesperación, desde alturas inverosímiles; los dos edificios de cientos de pisos colapsándose y reduciendo a polvo a un par de miles de personas; las caras de los neoyorquinos presas del pánico, fueron evidencia del terror que marcó, no me cabe duda, a toda una generación.
Cuando era niña y el pánico se apoderaba de mí entre las sábanas de mi cama, me levantaba de puntillas para escabullirme en la cama de mis padres. A mi madre no la hacía nada feliz el hecho de que fuera a interrumpirle el sueño; mi padre en cambio me recibía junto a él, me abrazaba y acababa mágicamente con el miedo que me invadía.
La noche del 11 de Septiembre de 2001, me levanté de puntillas y me acurruqué entre los brazos de mi padre. Acababa de cumplir 22 años.